Desde tiempos remotos en Euskadi son típicas y famosas sus fiestas de Carnavales, en la que se destacan las de Donosti y Tolosa sobre todos las demás, pero no se quedan atrás los Carnavales de Vitoria.

Con una canción propia," Los pintores de Vitoria" sobre el tema de Carnaval, comienzan las fiestas un jueves, llamado "Jueves de Lardero", continúan durante los días siguientes hasta acabar el martes de la semana entrante con el Entierro de la Sardina. Son los días mas importantes el sábado, el domingo y el martes.

Todo empieza en la Estación del Norte del ferrocarril. Los Pintores de Vitoria junto con el Pregonero de las fiestas de Carnaval llegan en Trén.

En el andén de la estación les está esperando la gente, ansiosa por comenzar a desfilar y a disfrutar de estas fiestas. Jóvenes, mayores y sobre todo niños se reúnen junto con las autoridades para dar comienzo al desfile que llevará al Pregonero desde la Plaza de la Estación hasta la Plaza Nueva.

Este hará su paseo en una burra mientras que los Pintores se montan en un tren que recorre la calle principal seguido de todos los que han ido a la estación del tren a esperarlos. Realizan una parada obligatoria en la escultura del Caminante al que le colocan un disfraz de pintor.

De aquí y después de haber disfrazado la escultura, se dirigen hacía la Plaza Nueva donde la gente toma asiento en sillas de madera preparadas con anterioridad por el Ayuntamiento de la Ciudad y espera el comienzo el espectáculo. En el entarimado preparado a tal efecto comienzan a desfilar actuaciones de grupos o cuadrillas que cantan coplas y canciones "chirigotas" relativas al carnaval , todas con buen humor, unas veces picantes y otras veces irónicas.

Cuando han terminado estas actuaciones, comienza el Pregón. El Pregonero, haciendo gala del buen humor del momento con un discurso muy irónico, el cual generalmente gira alrededor de la política central, regional, o local, pero siempre en clave de humor. Se dirije a los asistentes incitándoles a pasar unas buenas fiestas de Carnaval, sin tristezas y sin armar camorra. La gente se ríe mucho y da rienda suelta a su buen humor. Estos días se deja de lado, la tristeza y la mala "uva". El Pregonero este año fué: Karra Elejalde.

A partir de ese momento y durante los días siguientes, aparecen disfrazados gran cantidad de habitantes de Vitoria: padres, jóvenes, perosonas mayores y sobre todo niños, cada cual mejor disfrazado.

Se acercan a la ciudad personas dispuestas a pasar con alegría las fiestas del Carnaval Vitoriano. Vitoria es durante estos días una ciudad llena de colorido y humor por todos sus costados.

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© JOSÉ JAVIER SOTO REOLA | DISEÑO: ÁNGEL F. SOLER CANO